Los pantalones de Vicente. Cap. 14

Al día siguiente del pacto que habían hecho las chicas, cuando salía del trabajo Josefita vio a Vicente en la misma esquina de siempre esperando, antes de ponerse a correr se acerco a el y decidida casi sin dejar hablar al muchacho le dijo:

 

– Esta tarde a las 6 nos vemos en la plaza, iré con mi hermana y Marcela, allí hablamos porque a solas si me ven contigo mis hermanos o alguien y llega a oídos de mi padre me castigara…así que no me sigas más y espera a esta tarde a las 6. – dicho esto la muchacha echo a correr dejando a Vicente con casi la palabra en la boca.

– Allí estaré!!- respondió él gritando mientras miraba a la chica alejarse.

 

Vicente no se podía ni creer que tuviese una cita con Josefita, de pasarse los días corriendo detrás de ella a tener una cita ese mismo día con ella era algo que no hubiese imaginado, el muchacho ya estaba un poco desilusionado porque pensaba que nunca podría acercarse a ella, incluso llego a pensar que ella no estaba interesada. Ensimismado en sus pensamientos camino calle abajo dando pataditas a las piedras que encontraba en su camino y silbando con las manos metidas en sus bolsillos, estaba contento…esa chica si le gustaba mucho.

 

Cuando llego Vicente a casa se miro en el espejo del armario de sus padres y no pudo evitar pensar en Marcela y los últimos comentarios de esta malintencionados sobre sus pantalones pesqueros… la verdad es que todos los que tenía le quedaban pesqueros y eso que todos tenían el bajo sacado, los había heredado de sus hermanos mayores y el ya era casi tan alto como el mayor de ellos… le avergonzaba presentarse por la tarde con los pantalones así, entro a la habitación de su hermano Pablo y cogio unos de él, al probárselos comprobó que le quedaban perfectos no iba enseñando los tobillos y decidió pedírselos prestados a Pablo, aunque también podía adivinar que los pantalones le saldrían algo caros porque su hermano no se los dejaría a cambio de nada… en esos momentos Pablo entro por la puerta y cuando le vio con sus pantalones puestos le sentó fatal…

– Ya te estas quitando mis pantalones!!!- dijo Pablo enfadado.

– Yo… necesitaba que me hicieses un favor esta tarde…- contesto Vicente tímidamente.

– De eso nada, si estas pensando en mis pantalones de los domingos vas listo!! Que pasa que vas a ver a la Flor…- dijo Pablo burlándose de él…

– No!! Yo no veo a la Flor hace mucho tiempo, además es solo una amiga, no es mi novia, me interesa más otra chica del pueblo y ya que estas interesado te diré que si he quedado con ella en la plaza.

– Con que ya no ves a la Flor? En ese caso…- calló sin decir nada Pablo.

– No, no estoy interesado en la Flor, si quieres puedes irle tu detrás que a mi ya no me importa…

– Bueno si eso es cierto y no es la Flor quien es la moza que te gusta?

– Conoces a Josefita la del tío Mora?

– Si esa morenita escuchimizada!!! Que tiene pocas tetas aun… pero si es una cría!!!- contesto Pablo burlándose.

– Pues a mí me gusta y he quedado con ella!!, y ahora dime que quieres a cambio si me dejas los pantalones esta tarde?

– No sé… de momento que me dejes el camino libre con la Flor, que esa si es más mujer y hay donde agarrarse…y después quiero que durante una semana vayas por mi al campo a sembrar las patatas que me encargo padre que sembrara.

– Y que le vas a decir a Padre para no ir tú?

– No se enterara pensara que estoy yo allí, porque todos los días iré a ultima hora que es cuando acostumbra el a ir para ver la faena y me vera allí contigo, entonces le diré que me echas una mano…

– Vale pero por dejarme unos pantalones eso es mucho y tu tienes por lo menos tres pantalones, me tienes que dar unos, nada de prestados…- dijo Vicente con firmeza.

– De acuerdo, te quedas con uno, pero el de los domingos no, elige entre los otros dos…y lo de la Flor ya sabes ahora me toca a mí…

 

Los muchachos llegaron a un acuerdo y por fin Vicente tenía unos pantalones decentes, ya no tendría que soportar las burlas de Marcela, quería que Josefita le viese guapo.

 

Estaba muy nervioso, se acicalo con esmero, su hermano le dio unos pantalones negros que estaban un poco más viejos que los otros pero no se notaba demasiado, el se puso una camisa blanca y su pelo peinado hacia atrás con brillantina, incluso se echo unas gotas de colonia de su padre que un tío le trajo de la Toja y el padre solo se ponía colonia en ocasiones especiales. Los zapatos los limpio con esmero y aunque estaban ya un poco desgastados los dejo relucientes…

 

Quería causar una buena impresión a Josefita….

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