La tía Picha . Cap. 6

Empezaré describiendo a la Tía Picha, yo pude conocerla en mi más tierna infancia y el día que la vi fue una autentica pesadilla para mi ya que yo apenas contaba con 4 añitos y no estaba preparada para semejante visión, luego hablando con Josefita me dijo que esa mujer siempre la recordaba así tal y como yo la describiré ahora, las mujeres de antaño parecían siempre mucho más mayores de lo que en realidad eran por estar curtidas por el campo y la vida.

La tía Picha era una mujer que tenia el rostro curtido y negruzco por el sol, lleno de arrugas prematuras, en su mejilla izquierda tenía un antojo de nacimiento que le ocupaba toda la parte del moflete en color morado oscuro y asemejando un enorme racimo de uvas, llámesele bien tumores o verrugas, como deseéis , que resultaron ser benignas porque si no… no habría durado tantos años esa mujer, su pelo era blanco y raquítico recogido en un diminuto moño (creo que llevaba postizo dentro) y estirado con un montón de brillantina. Era una mujer muy nerviosa y muy delgada, un autentico huesario que si abultaba algo era por el sayo (falda ancha y negra hasta los pies, con una goma en la cintura) y el delantal que siempre llevaba… era curioso verla hacer pis, algunas mujeres en esa época en los pueblos no llevaban ropa interior y cuando les entraban ganas de hacer sus necesidades en cualquier sitio se habrían de piernas y soltaban un pis resguardándose en esos amplios sayos que se ponían y en pie nada de agacharse… solo veías lo que había hecho cuando se retiraba del lugar y dejaba un surco de tierra mojada.

 

No era muy alta, más bien era menuda y sus ojos cuando se enfadaba se clavaban como puñales en los de su contrario, parecía una autentica bruja, creo que quien escribió la casa de chocolate no conoció a esta mujer para hacerla protagonista de su cuento. Tenía una mala leche infinita y también tenía un hijo que era un bocazas chivato y de lo más tonto, que su único fin desde que amanecía hasta que anochecía era atormentar a Marcela y a Josefita haciendo de las suyas, los tres niños eran más o menos de la misma edad aunque un poco más mayor Marcela… y las niñas cuando le veían llegar ya sabían que algo malo podría ocurrir, lo más normal es que se liara con ellas a pedradas para ver si escalabraba a alguna…, así que corrían en cuanto le veían aparecer.

Luego era un cobardica porque si era alcanzado por una piedra de las niñas iba llorando a su madre y esta salía corriendo por toda la calle profiriendo todo tipo de insultos hacia las niñas… y si las atrapaba castigaba con saña sus coletas, hubo veces que pensaban que las dejaría calvas, así que enseguida procuraban esconderse de Tía Picha.

 

Esta mujer y su hijo Vivian en la misma calle a dos puertas de Josefita.

 

Continuara….

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