El sujetador de la Flor… Cap. 11

Vicente aún con la escopeta en la mano miraba como se alejaban las chicas con el hermano de Josefita detrás de ellas, se había quedado sin palabras, cuando las perdió de vista se dirigió a sus amigos:

– Quien esa chica? La morenita, nunca la había visto por el pueblo.

– Es la Josefita del tío Mora- respondió su hermano Pablo.

– Y por donde viven?

– Viven dos calles detrás de la Iglesia, te ha gustado la moza ehh? – bromeo su hermano dándole un golpe en la espalda.

Vicente se calló sin decir nada, entonces su amigo Rafa empezó a burlarse de el…

– Pues como se entere la Flor de que te gusta otra te quedas compuesto y sin novia!!! jajaja.

– Si la Flor no es mi novia, solo es una amiga!! Yo no tengo novia.- Protesto Vicente ante las afirmaciones de su amigo. Además hace ya tiempo que no la veo.

 

La Flor era una chica del pueblo con la que había estado tonteando Vicente, tenía un par de años más que este y siempre había estado muy desarrolladita para su edad, traía a los chicos del pueblo medio locos pero no por guapa sino por el par de tetas que tenía que apuntaban como dos cohetes, aunque al final resultaron ser postizas porque llevaba sujetadores con cazuelas y algo de relleno (se metía algodones ella misma). En realidad Vicente no había pasado del simple tonteo, acompañarla a casa alguna vez cuando venía de algún recado y de lejos nada de acercarse mucho, sacarla a bailar en la verbena del pueblo bailando a metro y medio de distancia con las manos de ella en su pecho de él para asegurarse una distancia prudencial y que las cotillas que estaban sentadas en la primera fila de verbena no murmurasen. A Vicente lo único que le gustaba era que ella parecía hacerle caso y a los demás no, cuando los demás estaban deseando poder acercarse a la chica por aquello de las tetas, era como su primer trofeo ante los demás chicos.

En una vendimia todos se enteraron de que el sujetador de la Flor tenía truco aunque algunos al verla tan esplendida con sus cohetes erguidos seguían fantaseando sin creérselo aun, un día al ir a coger una espuerta llena de uva el sujetador se rompió dejando caer los cohetes a la altura de la cintura y descubriendo ante los ojos de su compañera de espuerta que la Flor tenia dos flanes pequeños en lugar de cohetes. La Sandalia que así se llamaba su compañera se encargo de pregonar su descubrimiento, en parte por envidia que le tenía a la Flor y en parte por cotilleo.

 

La pobre Flor ese año apenas salía de casa por la vergüenza que le producía que todos supieran su secreto y ese año no se prodigo mucho por la feria.

 

Vicente sin quitarse de la cabeza a Josefita se dedico a averiguar donde vivía, donde trabajaba y de que forma podría encontrarse con ella, esa muchacha le había gustado bastante y no quería dejar pasar la oportunidad de poder acercarse a ella…aunque tuviese que hacerse amigo de sus hermanos que eran unos cuantos y precisamente no eran muy sociables con el.

 

Continuara…

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