A lo largo de mi vida en numerosas ocasiones me he preguntado algo tan sencillo como ¿donde encajo yo? Y es que lo que a mi me parece normal a la mayoría le parece extraño, no sé como explicarlo pero siempre me he sentido distinta al resto del mundo, ni mejor, ni peor, sencillamente distinta e intentando siempre ser yo misma.
He conocido en mis 45 años muchísimas personas, y se han molestado en conocerme a mí realmente, muy pocas…, claro que de esas muchísimas tengo que decir que a mi de pequeña me enseñaron muy bien a espulgar lentejas para que no me tocaran las chinas, algo que hoy en día no se hace porque ya vienen limpitas, pero yo aún así, todavía le doy un repaso a las lentejas, por lo tanto se diferenciar entre una lenteja y una china perfectamente.
De más joven en mi barrio para los malotes era la Marquesa no encajaba por lo fisna que era y para los fisnos o pijos era un diamante sin pulir que intentaron pulir en vano porque cada vez que alguien me pasaba la lima me salía el camionero escondido que hay dentro de mi, ese Manolo con bigote y tira gapos de concurso… y es que cuando me da la gana soy un poco bruta, los dejaba con una cara tanto a ellos como a ellas para grabarlos en video y mandarlos a los de primera. No es que me gustase escandalizar, es que nunca fui clasista, considero que todos cagamos igual y la mierda huele igual de mal en unos y otros, por mucho que algunos se empeñen en camuflarla con Chanel.
Para los malotes del barrio era demasiado pija porque con ellos era al contrario me negaba a sacar mi camionero escondido y sacaba a la Isabel Presley altiva y orgullosa que sale a relucir alguna vez… el caso es marcar siempre la diferencia y no ser nunca igual a nadie, no he querido encasillarme en ninguna tribu urbana y siempre tuve claro quien era yo y que quería ser yo.
Y os preguntareis que he sacado yo de toda mi experiencia con todo tipo de gentes… algo muy enriquecedor para mi, he aprendido de todos, porque todos han tenido mucho que enseñarme y lo que más me ha enriquecido de todo esto es el comprobar que para mi todo el mundo “es persona” ni mejor, ni peor que yo… que me da igual como sea cada uno, sus posibilidades económicos, su ambiente, su status social… para mi lo único que importa es que es una persona como yo que tiene sentimientos, que la mierda huele a mierda y que todos acabamos de la misma forma. Por ese motivo nunca he mirado a nadie por encima del hombro, por ese motivo soy un poco reticente con algunas personas que hablan despreciativamente de otras sin ser mejores que a las que critican… odio las criticas, odio a la gente hipócrita que se cree más que nadie y solo tienen la fachada del hidalgo ¿recordáis al Hidalgo del Lazarillo de Tornes? Hoy en día hay muchos hidalgos que aparentan ser lo que no son, eso se sigue dando en la picaresca Española de este siglo como en el de antaño…
No os imagináis cuantas veces he espulgado lentejas a lo largo de mi vida, eligiendo quedarme sola con tal de perder de vista tanta china gorda, y es que la soledad nunca me asusto porque soy un autentico animal social que se deja querer y conocer… por eso las lentejas me quieren y las chinas me odian… y yo sigo mi vida siendo yo misma con mi eterno cuento de vieja…”son lentejas si las quieres las comes y si no las dejas”. Me encanta ser así, diferente a todos, me encanta ser Eva.

Sentirse único es bueno y necesario. No querer ser parte de ninguna tribu es importante, especialmente porque en las tribus todos se quieren parecer entre si o parecerse al jefe. Pero las personas somos personas sociales que nos acercamos a unos y nos alejamos de otros y nos gusta ser únicos no solo para nosotros, sino también para los que queremos. Y el arte de espulgar lentejas es lento y necesario sobre todo para las lentejas que van disfrazadas de chinas o las chinas que a veces van de lentejas. Y este es el arte de vivir, porque aunque todos caguemos igual, no todos lo hacen en el mismo sitio.
Bueno Xarbet, pero me negaras que aunque unos coman mejor que otros todo acaba siendo “mierda” independientemente del trono donde se produzcan el acontecimiento… jajajaja
A algunos les gusta cagar encima de los ciudadanos.
Xarbet pues los ciudadanos tienen que aprender a dejar de ser paja y ser cardos, al menos así cuando nos vayan a cagar encima que se vayan escozios.